¿Cuántos sentidos tenemos?

¡Una pregunta fácil! Vista, tacto, oído, gusto y olfato. Uno, dos, tres, cuatro, ¡cinco! ¡Cinco sentidos, BIOGEOsférico! Eso es lo que asumimos como cierto desde que Aristóteles le dedicara un capítulo a cada uno de estos sentidos en su obra De Anima. Sin embargo, estos cinco sentidos clásicos no son suficientes para explicar las complejísimas interacciones que se dan entre cada uno de nosotros, nuestro propio organismo y el medio que nos rodea. Para poder entender estas interacciones tenemos que recurrir a otros sentidos que seguro que, aunque no conozcas, has experimentado. ¡Vamos a verlos!

cincosentidos

Imagina, por ejemplo, que esta misma tarde agarras la bicicleta y te vas a dar una vuelta por el campo. Lo llevas todo preparadísimo: casco, chaleco reflectante, una bebida isotónica y unos frutos secos por si te entra el hambre. Empiezas a pedalear y avanzas durante un par de kilómetros sin tener que volver a apoyar los pies en el suelo gracias al sentido del equilibrio y al sentido cinestésico, que coordina tus movimientos. Con la vista disfrutas del paisaje, con el olfato percibes los aromas de los almendros recién florecidos y con el oído captas el trino de los pájaros que se posan aquí y allá. Te mantienes a velocidad constante gracias a unos receptores sensoriales que se localizan en los músculos de tus piernas y que te informan de la energía que tienes que proporcionarle a cada pedaleo, para ello no es necesario que mires donde esta tu pie, ya que sin verlo conoces su posición gracias al sentido de la propiocepción y sus receptores: los propioceptores. Además sabes que tus pies se encuentran sobre los pedales porque puedes sentirlo a través del tacto, de la presión que ejercen los pedales sobre los mecanorreceptores de las plantas de los pies. Hace mucho calor, y puedes sentirlo a través del sentido de la termocepción, registrado por los termorreceptores de tu piel. Te detienes durante unos minutos porque tu cuerpo, gracias al sentido de la interocepción, te avisa de que requiere de agua y alimentos: tienes sed y hambre. Bebes un trago de bebida isotónica y te comes un par de avellanas. Las papilas gustativas de tu boca junto con los termorreceptores de tu lengua te informan del sabor y la temperatura de la bebida, de nuevo actúa la termocepción. Saboreas las avellanas gracias al sentido del gusto, en colaboración con el sentido del olfato y de los mecanorreceptores que se encuentran en tu boca y que te informan de su textura.. Si te hubieras caído de la bici, te habrías hecho daño y este dolor sería registrado por tus nociceptores, receptores especializados en la nocicepción o recepción del dolor. ¿Te das cuenta, BIOGEOsférico? En esta simple escena utilizas más de 5 sentidos. ¡De hecho utilizas más de 10 sentidos! ¡Resulta increíble la cantidad de información que maneja nuestro organismo durante un instante, ¿verdad?! Toda esta información es transformada en impulso nervioso por los distintos receptores y enviada hasta el sistema nervioso central, en el que se procesa y se resuelve una acción coherente a tales estímulos que será ejecutada por los efectores musculares y óseos. ¡Así es como funcionan las interacciones que realizamos en todo momento!

4.-Cycling

Entonces, ¿cuántos sentidos tenemos? La pregunta ya no parece tan sencilla, ¿verdad? De hecho, no existe consenso sobre el número de sentidos que poseemos, sino que su número depende del criterio que se utilice para nombrarlos. Así, mientras que algunos autores hablan de 10, 20 o incluso más sentidos, como los que has utilizado en tu paseo imaginario en bicicleta, otros hablan de solo 3: mecánicos, químicos y luminosos, de acuerdo con el tipo de receptor que capte la información: mecanoreceptor, quimiorreceptor y fotorreceptor, respectivamente.

La cifra de sentidos crece si se tienen en cuenta aquellos que, aunque no estén presentes en el ser humano, sí lo están en otras especies del reino animal.

Por ejemplo, muchas aves son capaces de detectar el campo magnético terrestre a través del sentido de la magnetorrecepción y, de ese modo, orientan sus migraciones. Otros animales, como los delfines o los murciélagos, son capaces de detectar la presencia de objetos en sus proximidades gracias a la emisión de ondas sonoras y el análisis del eco de las mismas a través del sentido de la ecolocalización. ¡Parecen superpoderes! ¡La naturaleza siempre consigue sorprendernos!

Sin lugar a dudas, BIOGEOsférico, la vida es una sinfonía de sentidos.

 

REFERENCIAS Y ENLACES DE INTERÉS

Los nueve sentidos del cuerpo humano – Hipertextual

Vista, oído, gusto, tacto, olfato y… ¿sabías que teníamos más de 20 sentidos? Descubre cuáles son – La voz del muro

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s